lunes, 22 de mayo de 2017

Arthur Conan Doyle


––Es que estoy enamorada de otro ––dijo ella. Esta vez me tocó a mí saltar de la silla. ––No se trata de nadie en particular ––explicó riéndose ante la expresión de mi rostro––. Sólo es un ideal. Nunca he hallado la clase de hombre a que me refiero.
––Háblame de ese hombre. ¿Cómo es? ¿A quién se parece?
––Oh, podría parecerse mucho a ti.
––¡Bendita seas por decir eso! Bueno. ¿Qué es lo que él hace y yo no pueda hacer? Di una sola palabra: que es abstemio, vegetariano, aeronauta, teósofo, superhombre..., y trataré de serlo yo también. Gladys, si sólo me dieras alguna idea de lo que te agradaría que fuese...
Ella rompió a reír ante la flexibilidad de mi carácter.
––Bien ––dijo––. Ante todo no creo que mi hombre ideal hablase de este modo. Él sería más duro, más severo y no estaría dispuesto a adaptarse tan fácilmente a los caprichos de una muchacha tonta. Pero, por encima de todo, tendría que ser un hombre capaz de hacer cosas, de actuar, de mirar a la muerte cara a cara sin temerla... Un hombre capaz de grandes hazañas y extraordinarias experiencias. No sería al hombre al que yo amaría, sino a las glorias por él ganadas, que se reflejarían en mí. ¡Piensa en Richard Burton! Cuando leo el libro que su esposa escribió acerca de su vida, comprendo el amor que sentía por él. ¡Y el de lady Stanley! ¿Has leído alguna vez ese maravilloso capítulo final del libro que escribió acerca de su marido? Ésa es la clase de hombres que una mujer sería capaz de adorar con toda su alma, engrandeciéndose, en lugar de sentirse más pequeña a causa de su amor, porque todo el mundo la honraría como la inspiradora de nobles hazañas.

(Arthur Conan Doyle, El mundo perdido)


Sir Arthur Conan Doyle (22 de mayo de 1859 – 7 de julio de 1930) fue un escritor inglés famoso especialmente por sus novelas de detectives protagonizadas por su personaje Sherlock Holmes. Pero además, Arthur Conan Doyle fue un prolífico escritor cuyas obras incluyen fantasía, ciencia ficción, obras de teatro, poesía y novelas históricas.

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