martes, 11 de abril de 2017

11 de abril - Isaac

Isaac Asimov (2 de enero de 1920 – 6 de abril de 1992) fue un escritor y profesor estadounidense. Es conocido por sus obrtas de ciencia ficción y divulgación histórica y científica. Fue un escritor prolífico con más de 500 libros.
Es considerado, junto a Robert A. Heinlein y Arthur C. Clarke, uno de los "Tres Grandes" de la ciencia ficción. Sus obras más famosas son las que forman la Serie de la Fundación, la del Imperio Galáctico y las de los Robots, entrelazadas entre ellas también, constituyendo una historia unificada del futuro.



HARI SELDON - ... Nació el año 11988 de la Era Galáctica; falleció en 12069. Las fechas suelen expresarse en términos de la Era Fundacional en curso, como –79 del año 1 E. F. Nacido en el seno de una familia de clase media en Helicón, sector de Arcturus  (donde su padre, según una leyenda de dudosa autenticidad, fue cultivador de tabaco en las plantas hidropónicas del planeta), pronto demostró una sorprendente capacidad para las matemáticas. Las anécdotas sobre su inteligencia son innumerables, y algunas contradictorias. Se dice que a la edad de dos años...
...Indudablemente sus contribuciones más importantes pertenecen al campo de la psicohistoria. Seldon conoció la especialidad como poco más que un conjunto de vagos axiomas; la dejó convertida en una profunda ciencia estadística...
...La más autorizada fuente de información sobre su vida es la biografía escrita por Gaal Dornick, que, en su juventud, conoció a Seldon dos años antes de la muerte del gran matemático. El relato del encuentro... (Isaac Asimov, Fundación)

Isaak Izrailevich Brodsky (6 de enero de 1884 - 14 de agosto de 1939) fue un pintor soviético que realizó su trabajo en el movimiento del realismo socialista. Es conocido por sus retratos idealizados de Lenin y las pinturas dedicadas a los eventos de la Guerra Civil y la revolución bolchevique.
Isaak Brodsky, Lenin se dirige a los trabajadores


Sir Isaac Newton (25 de didiembre de 1642 – 20 de marzo de 1726) fue un matemático, astrónomo y físico inglés, reconocido como uno de los científicos más influyentes de la historia y figura clave de la revolución científica. Su obra Principios matemáticos de la filosofía natural es la base de la mecánica clásica. También contribuyó al estudio de la óptica y comparte con Leibniz el desarrollo del cálculo infinitesimal.



Isaac Jacob Blumenfeld es el protagonista de la novela de Angel Wagenstein El Pentateuco de Isaac. El libro cuenta la vida de un sastre de Galitzia, durante la primera mitad del siglo XX. Debido a los cambios que provocan las guerras, Isaac es sucesivamente austrohúngaro, polaco, soviético, súbdito del Reich alemán y finalmente austríaco, sobreviviendo a dos guerras mundiales y a tres campos de concentración. Lo trágico de la historia es amortiguado por el humor con que transcurre el relato.


Grüß Gott! Czesc, pani i panove! Zdrástvuite, tovarishchi y Shalom aleijem! O sea, ¡Que la paz seacontigo y con tu hogar! Si me preguntas qué tal me va, te contestaré con el corazón en la mano: estupendamente bien, porque siempre podría estar peor. Y aunque no me lo preguntaras, te diría lo mismo. Porque, ¿acaso has visto a un judío que se calle lo que ya ha decidido contar? Ya no soy joven. Estoy sentado en el balcón de mi piso en Viena —¡Viena, mi sueño dorado de siempre!—; estoy tomando un café con leche y pienso en las cosas de la vida. Alrededor de mi cabeza calva, a contraluz del sol poniente, fulge una corona de pelo que alguna vez —no sé si te acuerdas—, era de color cobrizo. Algún autor de inclinaciones líricas lo asemejaría a la aureola de un santo, pero ya que me tengo por un pecador que por pura casualidad ha sobrevivido al desastre de Sodoma y Gomorra, me recuerda más bien a un anillo de Saturno. Porque, ¿qué será este anillo sino los restos de mundos antiguos, de asteroides y planetas, hechos añicos como antiguos objetos de barro?; ¿o mitos nacionales, clarividencias y verdades «eternas», que han resultado menos duraderos y más venenosos que una lata de sardinas podridas?; reichs que se suponía permanecerían mil años y no llegaron ni a doce; imperios desmenuzados, convertidos en raquíticos estados y enanos crueles y maniáticos que se autoproclamaron emperadores, padres de las patrias, dictadores, grandes caudillos y profetas, que se cagarían de miedo si pudieran leer después de su muerte qué es lo que dicen sobre ellos los manuales de Historia de primaria. Todos estos cascajos del pasado giran no sólo en torno a Saturno sino también alrededor de mi cabeza para hacerme comprender que desde los tiempos del opresor de los judíos Nabucodonosor hasta la fecha nada ha cambiado, o como decía aquel malnacido genial que firmaba con el seudónimo de Eclesiastés: «Vanidad de vanidades, todo es vanidad [...] lo que fue eso será; lo que se hizo, eso se hará [...]. He observado cuanto sucede bajo el sol y he visto que todo es vanidad y atrapar vientos...». Eso dijo, o algo por el estilo.
(Angel Wagenstein, El Pentateuco de Isaac)

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