jueves, 12 de enero de 2017

Caballo de Copas

Linda Slater
El caballo era cabezón,  y esto lo hacia simpático de inmediato, aunque un experto hubiera
considerado tal cosa como una mancha en su linaje. Era simpático para nosotros, sus compatriotas, que conocemos esta clase de gentes en el campo. Porque el caballo éste era tan chileno como Hidalgo o como yo. Indudablemente. Se le veía a la legua. No tenia que hablar para que lo reconociéramos. Cabezón, corto de patas, pechugón, y ese color blanco sucio, de rancho de adobe y cal, todo eso y lo que nos había contado Julián no podían originarse sino en una media luna sureña de mi tierra. Dígase que era chifladura. Pero yo reconocía en él a un compatriota y le habría dado la mano, si no hubiese adivinado en sus ojos borrachos una cierta picardía socarrona y muy bruta que suele anteceder, no al saludo, sino a la patada en mis pagos. Como si la bestia pensara: "Ya me miraste bastante; toma, por jetón..." Sin embargo, sacudió la cabezota un par de veces y yo acepte eso como un saludo. De vez en cuando daba una patada en el suelo O tiraba la cola al aire.
—¿Cómo te llamai, huacho culebra? —le pregunté yo.
Se llama "González" —respondió Hidalgo.
Yo lo miró con la boca abierta y solté la risa.
—No me está jorobando...
—No es chiste. Así se llama. "González".
—No friegues. ¿Cómo se va a llamar "González" un caballo?
—Pos así le pusieron en Chile —interrumpió el mexicano—; el patrón lo inscribe con el nombre de "Señor González". ¿No ve que hay otro "González" corriendo en las ferias?
—Que fregar; así es que te llamai "González".
—No es tan raro. No te acuerdas de "Olaverry". Hay mucha gente en Chile que se llama Olaverry. Rebuena familia, pus...
Yo me doblaba de la risa.
—...puros vascos, de la mejor aristocracia.
—Y este será de los de la clase media.
—Noooooo, pues, este ñato es pueblo, puro pueblo. ¿Que no le ves la pinta?, sólo le falta el habla pa roto.
(Fernando Alegría, Caballo de Copas)

1 comentario:

  1. Simpático el texto que nos traes, los nombres de los animales han dado mucho para escribir. Abrazos

    ResponderEliminar

Quién tenga algo que decir, dígalo.